El Juzgado Penal Dos de Logroño ha condenado a M.S. a una pena de un año y medio de cárcel por los delitos de maltrato y amenazas de muerte a su mujer, a quien golpeó y avisó con quitarse la vida si se separaba. La sentencia también condena a este rumano de 52 años a no acercarse a su esposa en un plazo de cuatro años y decreta su destierro de La Rioja durante los próximos seis años.
Los hechos ocurrieron el pasado uno de marzo, cuando el acusado se dirigió al bar que regentan su hija y su esposa en Logroño y le propinó diversas patadas en la cara y en la espalda.
Además, con anterioridad también le había amenazado de muerte de forma reiteradas.
Según mi experiencia como abogada, en la mayoría de casos son las mujeres las que retiran su denuncia, bien porque creen que ha pasado el momento de peligro, bien porque han vuelto con el maltratador.
En todos los casos, la mujer se siente desprotegida y considera que aunque su maltratador termine condenado a prisión, éste volverá a salir y su situación por tanto volverá a ser la misma.
La solución no está en cambiar leyes, sino en la educación de nuestros hijos basada en el respeto y la igualdad.
Es un blog muy interesante.